lunes, 30 de marzo de 2009

Los sueños de Helena

En mis sueños bobos, en mis sueños cómicos, en mis sueños locos, apareces a mi lado, soplando suavecito la palma de mi mano. En mis sueños sombríos, tu mano me protege de los malos, me acaricia el pelo, me tranquiliza la nuca, erizada por el miedo, y me calma los labios cuando éstos tiemblan.

Pero sin duda, en mis mejores sueños, en mi realidad, la que vivo a tu lado todos los días, me das el aire que necesito para respirar, me das el tacto que necesito para sentir, me das las palabras necesarias para seguir hacia delante. Siempre hacia delante. Siempre juntos. Mi palma y tu palma.

2 comentarios:

Narkia dijo...

Y con eso basta. Quien diga que eso no es amor es porque nunca lo ha sentido.
Sabes? me aunsenté por eso mismo, ya no tengo muchas ganas de compartir mi intimidad, supongo que eso se debe a que siento esto mismo que tú, si es que se trata de tu historia.
Estoy bien, estoy y soy feliz con eso me quedo.
Ya ves que sólo comparto esto através de mis comentarios...
Me encanta todo lo que describes en esta entrada y el amor que sientes hacia el mar.
Un abrazo enorme, no te ausentes demasiado. ¿Q haría yo sin leerte?
Muá

duendecillo * dijo...

.) Gracias Narkia. Si, es mi historia. Me alegra q estés tan feliz.
Sé que te ausentas, pero yo sigo pasándome por tu faro a ver si un dia me sorprendes con una nueva entrada. Un abrazo enorme farera.