Con una luna así...y con buena compañía...
conduciría hasta una playa desierta.
Y acompañados de una botella de ron miel...
esperaría a que me susurraran mentiras al oido.
La banda sonora serían las olas y nuestras risas...
nos comeríamos a besos haciendo parar al tiempo.
Y el amanecer nos sorprendería...
abrazados y exhaustos tras una noche de amor sincero.
Miénteme y dime que me quieres.
:)
martes, 14 de octubre de 2008
lunes, 13 de octubre de 2008
1-0

Pensamos, racionalizamos, marinamos los actos, las miradas e incluso los gestos de la gente de nuestro al rededor.
Recapacitamos sobre sus palabras, escribimos sus hechos.
Y sin embargo, somos incapaces de entender nada.
Por lo menos, en mi caso, alguien me ayuda a pensarlo.
Ella siempre está ahí para hacerme ver las cosas.
Para centrarme y de vez en cuando, enderezarme.
Para dar un poquito de luz a mi neblina.
Para dar un poquito de luz a mi neblina.
Por que forma parte de mi, es esencial en mi vida.
Por que es capaz de analizar lo que a mi se me escapa.
Gracias. :)
Apreciamos las dificultades, saboreamos los retos.
Nos atrae lo complicado.
¿Qué le vamos a hacer?
...Al final hoy vencí a la pereza y me fui a nadar...
domingo, 12 de octubre de 2008
Retomando viejas costumbres

Hoy me han regalado una agenda telefónica.
Es extraño, como en el s.XXI ya no se utilizan objetos, que antes nos resultaban necesarios.
Me ha hecho ilusión. He comenzado a copiar nombres, teléfonos y he incluido emails y faxes...
Ha sido extraño.
Hoy también, he encontrado una vieja libreta en la que solía escribir las frases, palabras y sentimientos que rondaban por mi cabeza, hace ya algunos años.
Me he descubierto entre las páginas amarillentas.
Lo he leído con alegría, acompañada de un cd de obras románticas que un amigo me grabó ayer. Ha sido un buen momento.
Me he dado cuenta, que voy por el buen camino.
Que estoy haciendo lo correcto.
Que ahora mi felicidad es más real de lo que lo era antes.
Que ahora ya no me engaño.
Me he descubierto entre las páginas amarillentas.
Lo he leído con alegría, acompañada de un cd de obras románticas que un amigo me grabó ayer. Ha sido un buen momento.
Me he dado cuenta, que voy por el buen camino.
Que estoy haciendo lo correcto.
Que ahora mi felicidad es más real de lo que lo era antes.
Que ahora ya no me engaño.
Me gusta mi vida.
Disfruto de mi momento.
:)
sábado, 11 de octubre de 2008
domingo, 5 de octubre de 2008
Comer, Beber y Amar
La gastronomía y el sexo. El sexo y la gastronomía. Dos placeres fundamentales y básicos para subsistir en este mundo.
A menudo vemos en la gran pantalla escenas de amor, relacionadas con la comida. Cómo olvidar esa escena del Padrino III en la que la prima está preparando gnocchis. La tensión sexual que ahí se respira, te absorve por completo. O la famosa secuencia de Nueve semanas y media. O la dulce y sensual película Un toque de canela, que nos transporta al Estambul de las especias, dónde todo transcurre en la cocina; el amor y la pasión sazonados con canela.
Para quien aprecie el buen sexo y la comida, no hay nada como hacer el amor en la cocina. Entre aromas y sabores, la pasión te envuelve, Acompañado de un buen vino, el sexo y el alimento, el hambre y las ganas... Por que las explosiones se suceden como en una película de acción, la boca reconoce en el paladar sabores que no se habían combinado antes.
Pétalos de rosa en la comida, cuerpos espolvoreados con harina, fresas combinadas con champán.
Os dejo aquí unas películas que relacionan ésto de lo que os hablaba, el sexo y la comida, el hambre y las ganas.
¡Qué aproveche!
La grande bouffe, El padrino, Un toque de canela, 2001: una odisea en el espacio, Chocolat, Viridiana, American Cuisine, Fuera de carta, Nueves semanas y media, Como agua para chocolate, American Pie, Deliciosamente Martha, El cartero siempre llama dos veces...
Saboreadlas, por que cada una tiene su aroma.
:)
A menudo vemos en la gran pantalla escenas de amor, relacionadas con la comida. Cómo olvidar esa escena del Padrino III en la que la prima está preparando gnocchis. La tensión sexual que ahí se respira, te absorve por completo. O la famosa secuencia de Nueve semanas y media. O la dulce y sensual película Un toque de canela, que nos transporta al Estambul de las especias, dónde todo transcurre en la cocina; el amor y la pasión sazonados con canela.
Para quien aprecie el buen sexo y la comida, no hay nada como hacer el amor en la cocina. Entre aromas y sabores, la pasión te envuelve, Acompañado de un buen vino, el sexo y el alimento, el hambre y las ganas... Por que las explosiones se suceden como en una película de acción, la boca reconoce en el paladar sabores que no se habían combinado antes.
Pétalos de rosa en la comida, cuerpos espolvoreados con harina, fresas combinadas con champán.
Os dejo aquí unas películas que relacionan ésto de lo que os hablaba, el sexo y la comida, el hambre y las ganas.
¡Qué aproveche!
La grande bouffe, El padrino, Un toque de canela, 2001: una odisea en el espacio, Chocolat, Viridiana, American Cuisine, Fuera de carta, Nueves semanas y media, Como agua para chocolate, American Pie, Deliciosamente Martha, El cartero siempre llama dos veces...
Saboreadlas, por que cada una tiene su aroma.
:)
miércoles, 1 de octubre de 2008
Retales de una vida
" Mañana me voy de viaje y tengo q vaciar la cámara de fotos."
Es algo muy normal, ¿verdad? Pero cuando me lo han dicho, me he preguntado, ¿ por qué será que siempre esperamos a vaciar la tarjeta cuando estamos preparando el siguiente viaje? Y entiéndase viaje, como quien se va a una cena q merezca la pena llevar la cámara, o a una fiesta, o donde sea.
El caso es que, muchas veces, retrasamos el vaciar las fotos hasta q no tenemos algo con que volver a llenar esa tarjeta dichosa. ¿Pasará lo mismo con el resto de cosas? Es decir, ¿en las relaciones humanas, tendemos a sustituir una cosa por otra cuando aun no hemos terminado la primera?
Qué triste sería actuar así. Espero que no esté generalizado. Si así fuera,nos perderíamos el placer de saborear las cosas como se merecen.
No es más feliz quién siempre tiene, sino quien sabe apreciar lo q ha tenido. Y además, con una sonrisa.
:)
Es algo muy normal, ¿verdad? Pero cuando me lo han dicho, me he preguntado, ¿ por qué será que siempre esperamos a vaciar la tarjeta cuando estamos preparando el siguiente viaje? Y entiéndase viaje, como quien se va a una cena q merezca la pena llevar la cámara, o a una fiesta, o donde sea.
El caso es que, muchas veces, retrasamos el vaciar las fotos hasta q no tenemos algo con que volver a llenar esa tarjeta dichosa. ¿Pasará lo mismo con el resto de cosas? Es decir, ¿en las relaciones humanas, tendemos a sustituir una cosa por otra cuando aun no hemos terminado la primera?
Qué triste sería actuar así. Espero que no esté generalizado. Si así fuera,nos perderíamos el placer de saborear las cosas como se merecen.
No es más feliz quién siempre tiene, sino quien sabe apreciar lo q ha tenido. Y además, con una sonrisa.
:)
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